Más de un año después del comienzo de la pandemia, sufrimos sus consecuencias. No sólo en salud, sino también en el mundo laboral. El desempleo y el aumento de la precariedad han sido notables. Desde las calles y las instituciones, debemos seguir bombeando apoyo a cada persona trabajadora para que no pierda el aliento.

Desde que Izquierda Unida forma parte del gobierno se han conseguido muchos éxitos: ERTEs, subida del SMI, extensión del teletrabajo y reforzamiento de la Inspección de Trabajo.

Sin embargo, quedan tantos retos pendientes: cerrar la brecha salarial entre mujeres y hombres, que nadie quede fuera del escudo social, un salario mínimo que sea verdaderamente digno o trabajar en condiciones seguras, por poner unos ejemplos.

Y no nos olvidemos del gran reto de transformar el sistema económico, y con ello todos los trabajos que forman parte de ella, a una economía innovadora, que valore los trabajos de cuidados y con perspectiva ecológica.

Villena puede formar parte de un motor económico en el valle del Vinalopó, como ha demostrado en el pasado. Para ello no debemos restar importancia a la deriva a la precarización del sector del calzado ni las aparadoras, ni abandonar el comercio local, seguir con la apuesta por la formación educativa y profesional, y favorecer la llegada de empresas que den un valor sostenible a nuestra ciudad.

Por todo ello, celebramos este día 1 de mayo con el firme convencimiento de tener en el trabajo un gran aliado para superar la pandemia. Nos hemos descubierto como esenciales en cada momento de nuestro trabajo, formal e informal.

¡Viva el 1 de mayo! ¡Viva la clase trabajadora!

Fdo. Izquierda Unida de Villena